
Els Padrets es el ensanche que unió el núcleo antiguo con la playa cuando Blanes creció de golpe. Sus manzanas de bloques de cinco y seis alturas se levantaron sobre bajos comerciales entre los sesenta y los ochenta, con pisos familiares de tres y cuatro habitaciones, armarios hasta el techo, galería a un patio interior y trastero en el sótano. Es el barrio donde vive buena parte del pueblo los doce meses.
Casi todas las fincas tienen ascensor, aunque la cabina suele ser de las que admiten un colchón de canto y poco más. La calle pide algo de previsión: un solo carril, aparcamiento a los lados y comercio que abre a media mañana. Por eso pedimos siempre una toma del portal encuadrada desde enfrente.
Segundas residencias y herencias por vaciar
Del barrio llegan encargos con nombre de calendario: una vivienda que sale a la venta y la agencia quiere diáfana para las fotografías, un contrato de alquiler que termina, una herencia que espera a la notaría, un traslado a residencia con la familia decidiendo qué acompaña a la persona. También el piso que se reforma entero y necesita el suelo libre para que entre el gremio.
Todos comparten la misma prisa, y por eso vale tanto la respuesta escrita el mismo día. Con la cuenta en el móvil se reenvía a la inmobiliaria, a la gestoría o al hermano que vive fuera, y la decisión se toma una sola vez, con los mismos números delante de todos.
Vaciado de apartamentos y fincas en els Padrets
Estas fincas se construyeron con criterio de vivienda familiar: pasillo central, comedor a la calle, dormitorios repartidos y una galería cerrada donde acabaron la lavadora y el tendedero. Los armarios son de obra, con puertas correderas, y se desmontan por dentro antes de bajarlos. El descansillo deja girar un somier si se pliega, y la cabina se lleva el resto en viajes cortos.
Ese ascensor es la pieza que sostiene la cuenta. Con él, el contenido de un piso de cuatro habitaciones baja en una mañana larga y lo recuperado cubre la jornada entera. En las pocas fincas que se quedaron en cuatro alturas a pie de escalera, el tiempo de bajada se cuenta en horas y aparece en la respuesta como concepto propio.
Manzanas de bloques con bajos
Fincas de cinco alturas con ascensor de cabina estrecha.
Calles de un carril
Aparcamiento a los lados y parada acordada para primera hora.
Trasteros de sótano
Cajas, herramienta y bicicletas que suben en carro hasta el portal.
Fincas con galería al patio
Pisos de tres y cuatro habitaciones con armarios de obra.
Cómo se vacía la vivienda en una jornada
Antes del día del trabajo hablamos con la administración de la finca para pactar la franja en que se moverá material por el vestíbulo, y con el bajo comercial si comparte portal. La víspera se protege la cabina. El día señalado el camión se coloca a primera hora, cuando la calle está despejada, y la carga se encadena sin cortes hasta cerrar.
Arriba se despieza lo que la puerta pide, se baja en tandas y se deja el rellano libre entre viaje y viaje. Al terminar barremos piso, galería y trastero, y te llega el reportaje de antes y después junto con las llaves.
Grabas la casa y la mandas por WhatsApp
Empieza por los dormitorios abriendo armarios, sigue por cocina y baño, no olvides trastero, galería, terraza ni altillo, di el piso en voz alta y termina fuera, en la acera de enfrente, con el portal en pantalla. En ese minuto vemos cuánto hay, cómo está, si hay ascensor y dónde parará la furgoneta.
Recibes la cuenta escrita sin pasar de hoy
Te decimos si el vaciado no te costará nada o qué conceptos tendrán precio, con dos cifras distintas: una para las horas de escalera y otra para la báscula de la deixalleria. Como lo recibes antes del trabajo, puedes pensarlo tranquilamente o compartirlo con el resto de herederos.
Cerramos día y franja de carga
Llegamos con el número de operarios que calculamos al ver tu vídeo. Cubrimos pasamanos, esquinas y escalones, y desde el primer bulto separamos en montones lo reutilizable, el metal, la madera, la ropa y los electrodomésticos.
Devolvemos la casa escobada y las llaves
Barremos cada habitación, hacemos fotos para que compares con cómo estaba y te devolvemos las llaves en persona. A partir de ahí, la casa puede enseñarse, alquilarse o venderse sin esperar más.
Mobiliario y material de playa que retiramos
Un piso de els Padrets guarda bastante más de lo que sugiere su superficie. Sale el comedor completo, los dormitorios con sus armarios, la línea blanca de la cocina, el menaje de una familia entera, la ropa de cuatro décadas y el trastero del sótano, que suele aparecer al final del vídeo y añade media carga al cálculo.
Las piezas que siguen sirviendo se reservan para la venta o para entidades sociales, que en esta zona vienen a recogerlas a menudo. El metal, los aparatos eléctricos y el papel se clasifican en el rellano desde el primer viaje y entran en planta autorizada con su albarán. Cuanto más pesa esa columna, más cerca queda la palabra cero.
Precio según acera, cabina y temporada
En els Padrets la cuenta suele cuadrar. Hay cabina, hay contenido con mercado y la parada se resuelve con una llamada previa; con eso, muchos vaciados del barrio acaban firmados a cero euros antes de que nadie suba. Lo que mueve el número es el sótano: si el trastero guarda material que solo admite vertedero, esa parte pasa por báscula y se cobra por peso.
Te lo decimos con los kilos estimados delante, para que la decisión sea tuya. Puedes conocernos mejor en la página de empresa o mandarnos hoy mismo el paseo grabado.
Preguntas frecuentes en els Padrets
¿Existe alguna entidad social que se lleve un piso entero sin cobrar?
En la comarca hay entidades que recogen muebles y electrodomésticos en buen estado, y algunas los pasan a buscar cuando están en un bajo o junto a la calle. Para lo que todavía sirve es una salida estupenda, y de hecho gran parte de lo útil que sacamos acaba con ellas.
Pero su labor es recibir donaciones, no vaciar una casa con operarios, furgoneta y gestión de residuos. Nuestros cero euros nacen de combinar las dos cosas: lo reutilizable va a esas entidades y lo que tiene valor en el mercado paga el día de trabajo.
¿Puedo encargar el vaciado si paso el año fuera de Blanes?
Sí, y es de lo más corriente en un pueblo con tanta segunda residencia. Con que alguien con llave recorra la casa grabando es suficiente: un pariente, la vecina de al lado, el administrador de la comunidad o la inmobiliaria. Tú recibes la respuesta por escrito vivas donde vivas.
El día del trabajo, alguien nos abre por la mañana y recoge las llaves por la tarde; si no hay nadie disponible, lo organizamos con la persona que nos indiques. Acabado el vaciado, te llegan las fotos del piso barrido.
Enfoca tu portal de els Padrets con el móvil y hoy tendrás la cuenta
603 38 00 04