
VP BLANES nació de una cuenta que se repetía encargo tras encargo: aquí buena parte de los vaciados los paga lo que guarda la casa, otra parte necesita una cifra, y casi nadie lo aclara antes de subir la escalera. Nosotros lo aclaramos desde el primero.
Tres preguntas lo deciden. ¿Da el contenido para pagar el día? ¿Tiene cada cosa un destino, o acabará en el vertedero? ¿Ayudan el portal y la calle, o hacen perder horas? Con las respuestas delante, cualquiera decide en un momento.
De ahí sale nuestra manera de trabajar. Hacemos las cuentas sin desplazarnos: nos basta un vídeo de móvil que pase por todas las habitaciones con los armarios abiertos, entre en trastero, galería o altillo, mencione la planta y acabe enfocando el portal. Con eso sabemos cuánto hay de verdad, cómo están los muebles, si el edificio tiene ascensor y dónde aparcar, y te respondemos por escrito antes del cierre de oficina.
Presupuesto por vídeo en vez de visita a domicilio
El método luce especialmente en un pueblo con tanta segunda residencia, donde quien decide suele vivir a doscientos kilómetros. Graba cualquiera que tenga acceso, sea un hermano, la vecina, el administrador o el agente de la inmobiliaria, y todos los herederos leen la misma respuesta sin perder un día esperando una visita. Esa agilidad vale igual cuando aprieta el cambio de inquilino al bajar el verano o una firma en notaría: la fecha se aparta el día que llegan las imágenes.
El camino de cada bulto una vez en la calle
Arriba, antes de cargar, ya sabemos qué será de cada objeto. Lo útil se reserva para venderlo o se entrega a entidades de la Selva; la ropa en buen estado se reutiliza; metal, madera y electrodomésticos se separan dentro del piso y se entregan en planta autorizada, que nos da el albarán. Y lo que no tiene otra salida paga su peso en la deixalleria, apuntado aparte para que cada euro se entienda.
¿Quién sube a tu casa? Gente acostumbrada a descansillos mínimos, a ascensores de los años sesenta y al paseo abarrotado de agosto; que cubre pasamanos y escalones antes de mover nada; con su seguro de responsabilidad civil en regla, y discreta, como pide una herencia. El final es siempre igual: piso barrido, fotos para comparar y llaves devueltas a quien nos las dio.
Si a mitad de faena aparece algo que el vídeo no enseñaba, como otro trastero en el edificio de al lado o un altillo repleto, te llamamos en ese momento y decidimos juntos cómo seguir. Así trabajamos en todo Blanes, de las calles del Centre a las urbanizaciones de la ladera, y en los pueblos vecinos de la Selva marítima. Puedes ver el detalle del oficio o mirar en qué barrios y pueblos entramos.
Requisitos del vaciado gratuito de viviendas
Nos gustaría que en este oficio la palabra gratis dejara de sonar a truco, y solo existe una forma de conseguirlo: enseñar el requisito completo antes que la oferta y dejarlo escrito.
Eso obliga a reconocer alguna vez que una casa concreta lleva importe, cuando resultaría más rentable callarlo hasta que la furgoneta está aparcada abajo. La recompensa es que quien nos escribe se hace una idea exacta desde el primer intercambio, y esa gente vuelve luego con el piso de un tío o el de la vecina.
El propósito y el horizonte de esta cuadrilla
Misión
Queremos que cualquier persona de Blanes pueda saber en un día, grabando un minuto con el móvil, si vaciar su casa le costará cero euros o qué parte tendrá precio, y por qué, sin tener que creerse la palabra de nadie.
Visión
Aspiramos a que vaciar el apartamento de los abuelos o la casa de una herencia sea tan previsible como una gestión bancaria: con los números explicados, el camino de cada objeto a la vista y un día pactado que se respeta, tanto en es Port como en Els Pins.
Los principios con los que valoramos y vaciamos
Cuatro ideas sostienen nuestra manera de trabajar. Franqueza: lo que vuelve gratuito un vaciado se cuenta sin recortes. Agilidad: contestar el jueves a quien entrega llaves el viernes no le sirve de nada a nadie. Discreción: en la casa de una familia se mira poco y se comenta menos. Y aprovechamiento: un mueble sano tiene por delante otra vida antes que el contenedor.
Franqueza
El requisito del cero euros aparece entero y por delante, en el mismo bloque donde se lee la palabra gratis.
Agilidad
Tu vídeo se revisa el día que llega y contestamos dentro del horario laboral, con jornada apartada si te corre prisa.
Discreción
Se entra en la casa de una familia como quien entra en la suya: lo íntimo se guarda aparte y solo lo comenta quien encarga el trabajo.
Aprovechamiento
Antes que el contenedor están el comprador y la entidad receptora, y cada fracción viaja con papel que lo acredita.
Garantías del vaciado de pisos con albarán de planta
Tres promesas concretas y verificables. La gratuidad queda ratificada por escrito antes de que se llene la primera caja. El importe se abre por conceptos siempre que el portal o el vertedero obliguen a cobrar algo. Y el destino de cuanto baja queda declarado, con el albarán de la planta a mano de quien quiera verlo. Aquí tienes el detalle del oficio.
El alcance exacto de cada promesa
Cero euros firmado antes de arrancar
Si tu vivienda acaba sin cargo, lo tienes escrito antes de que subamos, y esa confirmación se sostiene después.
Importe abierto cuando lleva coste
Horas de cuadrilla, portes de furgoneta y báscula de vertedero, cada concepto con su cifra y los mismos conceptos al terminar.
Destino declarado de cuanto baja por la puerta
Reventa, donación o reciclaje por material, con planta autorizada y albarán disponible para quien lo pida.
El equipo que conoce las escaleras de este pueblo
Tres cosas nos sostienen y las tres se pueden verificar. Un sistema de cálculo que parte de imágenes y arroja el mismo resultado en manos distintas. Un mapa mental del pueblo afinado a base de subir escaleras: dónde traga la cabina, qué tramo admite furgoneta grande, qué escalera pide horario pactado. Y una red de destinos, con entidades de la comarca y plantas inscritas, que convierte la palabra reciclaje en un papel sellado.
Seguro de responsabilidad civil
con seguro de responsabilidad civil vigente para faenar dentro de viviendas y zonas comunes
Cero euros firmado antes de que la cuadrilla suba el primer tramo
Importe abierto por conceptos cuando el portal o el vertedero lo piden, con horas y báscula a la vista
Metal, madera, textil y aparatos eléctricos clasificados en el rellano y llevados a planta autorizada con albarán
Papeles, anillos, álbumes y objetos de recuerdo apartados en caja y puestos en manos de la familia
Barandilla, esquinas, peldaños y cabina forrados mientras dura la bajada
Reportaje de antes y después, y escoba por todas las estancias antes de devolver el juego de llaves
Dudas sobre vaciar un piso de veraneo
¿Qué precio tiene un vaciado en Blanes cuando la cuenta pide una cifra?
Por lo que vemos a diario en la comarca, un apartamento pequeño con cabina y aparcamiento cerca ronda los 320 o 400 euros, y una casa grande, muy cargada o en altura sin ascensor puede irse a 900 o 1.100.
Te la damos partida en tres: tiempo del equipo, viajes de furgoneta y kilos que acaban en el vertedero, que la deixalleria cobra pesándolos. Lo que se recupera se descuenta, y cuantas más cosas vendibles haya, más se acerca el total a cero.
¿Influye vivir en s’Abanell o en el Centre en lo que cuesta vaciar?
Muchísimo más que los metros. El mismo piso de setenta metros se resuelve de una manera en un bloque de s’Abanell con cabina y hueco de carga junto al paseo, y de otra en un tercero del Centre por escalera estrecha, con el vehículo aguardando a treinta metros y una franja para mover volumen.
Todo se traduce en tiempo: sacar a pulso desde un tercero un comedor y un par de armarios ocupa media mañana, y llevar cada pieza andando hasta la esquina, otra media. De ahí que empecemos preguntando el piso y cómo es la calle.
¿Cuántas jornadas de trabajo pide dejar vacío un apartamento de temporada?
Si tiene dos dormitorios y el edificio tiene ascensor, basta un día: entramos por la mañana y a media tarde está vacío. Sin ascensor, o con muchos veranos de cosas guardadas, calcula dos. Y si trastero y galería están llenos hasta arriba, pueden ser tres días seguidos. ¿Notaría o entrega de llaves a la vista?
Bloqueamos ese hueco en el calendario con margen y ajustamos el equipo al plazo. Nuestra respuesta, eso sí, la tienes el mismo día: al valorar con tu vídeo te ahorras esperar una semana a que alguien vaya a verlo.
Pide el cero euros firmado antes de que suba la cuadrilla
603 38 00 04